Magia y Espiritualidad

No temas Caminante pues la Oscuridad es tu Amiga

Es una sensación familiar, tan familiar como indeseada. Hemos estado aquí antes, en este túnel, muchas, muchas veces. Es oscuro, frío y solitario. Si, hemos estado en este túnel muchas veces antes, pero esta vez es diferente. Los túneles anteriores parecían más cortos o tal vez más claros; eran oscuros, pero todavía se podía distinguir una tenue luz al final: la luz de la esperanza, el final del dolor, el final del sufrimiento. Eran momentos duros en los que podíamos sentir la presión, el agobio, pero muy pronto las sombras se disolvían o aparecía una mano salvadora que nos ayudaba a salir de esa situación de incertidumbre.

Esta vez es diferente: el túnel es más oscuro que nunca y parecemos llevar semanas, algunos incluso meses, aquí atrapados. No hay luz a nuestras espaldas, no hay vuelta atrás; ni tampoco al frente, no hay a donde ir. Después de mucha paciencia, meditación, introspección, asesoramiento psicológico, relajación y un sinnúmero de técnicas similares para tratar de no sucumbir a la desesperación, nuestro sistema nervioso está a punto de colapsar. La tristeza, la desesperación, la depresión y, por supuesto, el miedo comienzan a horadarnos. Temores tan diversos como nuestras personalidades e historias: El miedo a no ser lo suficientemente bueno, amable, hermoso, a no tener suficiente encanto, a no ser próspero, ni suficientemente _______________ (llene el espacio en blanco).  ¿Por qué yo? ¿Por qué ahora? ¿Para qué todo esto?

Noches en vela nos convencen de lo inútil de tomar cualquier otra medida o acción. Es ahora el turno para la ansiedad, el resentimiento y la ira mezclada con retazos de abrumadora desesperación. Y entretanto la oscuridad sigue ahí: firme, densa, agobiante, sin permitir la entrada de un mínimo haz de luz. ¿Qué solución nos queda?

La respuesta es fácil aunque difícil de digerir para la mayoría de nosotros:

  • “Rendirse”, dice la voz interior que todo lo sabe
  • “¿Rendirse a qué?”, gritamos en respuesta
  • “Rendirse al presente”, reafirma la voz en silencio

Por extraño que parezca, luchar contra nuestra realidad simplemente hace que las cosas empeoren, ya que en el proceso atraemos pensamientos negativos al no aceptar nuestra situación actual. Básicamente le estamos diciendo al Universo que no estamos de acuerdo con la vida e inmediatamente nos sintonizamos con una frecuencia negativa, un lugar carente de claridad y comprensión. ¿O es que acaso somos más inteligentes que la vida misma para escoger que nos conviene en cada momento? Cada situación trae crecimiento y evolución, no importa lo dura que ésta sea. Luchar contra esa situación no solo prueba que somos incapaces de aceptar y resolver el problema, sino que nos arroja a una espiral de negatividad y de falta absoluta de claridad para entender lo que está pasando. Por otra parte, si tratamos de escapar, también estamos manifestando que definitivamente no queremos aceptar nuestro presente.

Este túnel, esta oscuridad, no tienen nada que ver con buscar una explicación lógica, o expresar su injusticia a los cuatro vientos, o con encontrar una salida de incendios tan pronto como sea posible. No se trata de buscar consejo, recurrir a técnicas de auto-ayuda, o reflexionar sobre el sentido de la vida durante noches interminables. Pues en todas estas situaciones, seguimos negando nuestra realidad actual.

El túnel es simplemente aceptar nuestra situación tal y como es, no importa lo desesperada o injusta que parezca. Admítelo, simplemente no hay a donde ir, así que es mucho mejor calmarnos y mirarla a los ojos sin pestañear. Lo que la situación requiere no es sino que aceptemos, que nos rindamos al presente; que observemos en silencio con la confianza de que es sólo una situación más y que, tras dejar su mensaje, desaparecerá sin previo aviso, tal y como llegó. Eso no significa darse por vencido sino más bien afrontar el presente con aplomo y vivirlo en toda su profundidad. Aceptar la oscuridad, el dolor, la desesperación, la desesperanza. Es sólo cuando la mente y el corazón se vacían totalmente que empezamos a comprender el verdadero significado de este túnel y sus enseñanzas de futuro. Ahí es donde las cosas empiezan a tener sentido incluso si todavía no podemos ver la luz al final del mismo. Pero espera, no te apresures, camina tranquilo y zambúllete de lleno en la experiencia para que no tengas que repetirla.

¿Es más fácil decirlo que hacerlo? Siempre lo es. Pero algun dia tenemos que empezar.